Relatos Eroticos Gratis - reflexiones, relatos, relatos cortos, relatos gratis y breves, relatos serie de relatos concurso de relatos
Descarga videos porno
Relatos
Relatos Eroticos
RELATOS
Amor Filial (71)
Autosatisfacción (42)
Azotes-Spank (12)
Confesiones (13)
Control Mental (28)
Cybersexo (21)
Dominacion (42)
Embarazadas (27)
Enemas (4)
Famosas (3)
Fantasias (58)
Fetichismo (19)
Gays (34)
Infidelidad (132)
Intercambios (49)
Jovencit@s (35)
Lesbianas (64)
Lucha Erotica (2)
Maduras (5)
No Consentido (45)
Orgías (33)
Otros (1)
Primera Vez (42)
SadoMaso (16)
Sexo Anal (21)
Sexo Oral (1)
Transexuales (47)
Voyerismo (29)
Zoofilia (43)
¿No eres usuari@?
Registrate y recibe todas las novedades,participa en concursos y gana premios!!

SEX SHOP

Mi papá y yo

Mi papá y yo

Al cumplir 12 años mi vida cambio para siempre, hasta ese momento yo era un niño mimado de una familia de clase media, hijo único siempre me sentí más cercano a lo femenino que al papel de machito que debía interpretar para no desentonar en una sociedad llena de prejuicios, desde los 8 años había experimentado juegos sexuales con otros niños de mi entorno, y las sensaciones placenteras que sentía y el poder de saber que era capaz de dar placer me hacían sentir bien.


Pero con 12 años recién cumplidos todo cambio, mi madre la persona más importante para mi, muere tras una rápida enfermedad, en solo cuatro meses desde que le detectaron el cáncer mi vida cambio para siempre.


Recién operada mi madre por segunda vez, tuve una discusión muy desagradable con mi padre pues yo me negaba a acompañarlo al hospital y él con el estado de animo muy alterado termino por decirme " tu haces lo que yo diga, maricón". Esa palabra dicha por mi padre como insulto hacia mi fue una chispa, un detonante que hizo que mi relación para con el cambiase.


Lo obedecí como buen hijo, pero desde que salimos de casa hasta volver del hospital no pronuncie una palabra, tan dolido y confundido estaba, ¿como era posible que mi padre supiese que yo era eso?, ¿Cómo debía actuar yo, a partir de ahora?, muchas preguntas se cruzaban por mi cabeza.


Papa se comporto como si nada hubiese pasado entre nosotros, al llegar a casa me dijo que lo ayudara con la cena, cenamos en silencio y al terminar me dijo a modo de disculpa que si no quería que me llamaran maricón debería portarme como un hombre.


Así lo hice, un mes más tarde no llore en el entierro de mi madre.


No se me quitaba de la cabeza el insulto de mi padre, y en las fantasías de tipo sexual que alimentaban mis pajas se entrecruzaba él con otros hombres para hacerme disfrutar.


Ese verano yo, por dejadez en unos casos e imposición en otros por parte de mi padre, me hice cargo de la casa, limpieza, comida, ropa. Todo funcionaba regularmente bien, en la casa pero con escasa comunicación entre nosotros como había sido siempre.


El primer día de las vacaciones de verano de mi padre me sorprendió a media mañana en su dormitorio con parte de la ropa de mi madre sobre la cama y yo disfrazado con un vestido de noche que ella había usado en una fiesta de fin de año.


Su reacción fue brutal, me quito el vestido a golpes mientras me insultaba y me decía las cosas más crueles que se le pueden decir a un hijo.


Estuve encerrado en mi dormitorio hasta la hora de cenar en que armado de valor me atreví a salir, el estaba viendo televisión con cara de asesino. Entre al baño para orinar y ducharme sin decir nada, cuando comenzaba a ducharme se abrió la puerta y al momento se serró, al descorrer la cortina vi sobre el taburete del baño algo que me dejo sin saber que hacer, papa había dejado las zapatillas de noche de mi madre y su quimóno favorito uno de seda roja muy cortito. Salí del baño con el puesto y me dirigí a la cocina donde se encontraba mi padre preparando la cena, me miro sin decir nada.


Al día siguiente al despertar la ropa de mi armario había desaparecido, solo encontré lencería de mi madre, comprendiendo el mensaje de mi padre y nervioso por no saber que pretendía salí de mi cuarto con medias, liguero y una preciosa combinación de encaje negro que me quedaban como si hubiesen sido hechas para mi.


Papa al verme sonrío, eso me calmo un poco, toco el sostén y me pregunto que habia puesto de relleno, le dije que lo que encontré "pantaletas". Papa ya no solo no estaba enfadado sino que reía abiertamente, me hizo poner unos zapatos de tacón alto y me dijo que fuésemos a desayunar, conversamos sobre el sexo, me pregunto por mis experiencias, yo le conté todo lo que había hecho y con quien.


Papa me dijo si quería acompañarlo a su dormitorio a descansar un rato y seguir hablando, nos tendimos en su cama, y mientras yo hablaba el me acariciaba diciendome lo guapo que estaba, me beso dulcemente apretándome contra su cuerpo. Su polla grande y gorda como nunca soñé se habría paso por la bragueta de su pantalón de pijama, yo al tocarla me sentía seguro como cuando era bebe y el me protegía . Me dijo que se la chupara, y yo casi me ahogo de las ganas por complacerlo.


Unos días después me penetro sellando un pacto de amor que dura hasta hoy.


Espero que les haya gustado mi relato, me gustaria tener amigos y amigas con los cuales compartir experiencias como esta. Asi que por favor me gustaria que me escribieran. Mi correo es dark_darky@hotmail.com soy de Chetumal Quintana Roo y estudio en el Cbtis 253, pero ojo, solo personas serias ¿ok?, y no lo digo por sangron sino porque me he topado con cada gente que solo le interesa tomarlo como broma.


Besos y bye.



Enviado por Yerma a las 03:10:28 el 20/02/2005 | Transexuales |