Asi me hice travesti
Asi me hice travesti
Tenia dieciséis años y al lado de mi casa se mudo una tía soltera de cuarenta y tres años. Como soy el menor de seis hermanos y la casa en que vivíamos era muy pequeña para tantos, mis padres me mandaron a vivir con mi tía, total eran casas cercanas. Les contare sobre mi tía, era una mujer espectacular, no entendía como no estaba casada. Es alta, buen cuerpo, muy bien conservado y trabajado, su cara era muy agradable, sobre todo su conjunto era muy sexy. Ella me recibió muy bien, me dio un buen cuarto, con su cama grande y tenia un tocador con espejo y mesa de noche. Mi tía tenia un salón de belleza allí cerca, me hice amigo de mi tía y en las vacaciones le ayudaba en su local. Por las noches cenabamos juntos, ella llegaba cansada y se quitaba su vestido, se ponía una bata transparente que dejaba ver su ropa interior, siempre usaba ligueros o corsets. me enseño a quitarle el maquillaje antes de dormir, cosa que hacia con mucho agrado, ademas la ayudaba con su ropa interior, se la quitaba y doblaba con mucho cuidado, empecé a cogerle gusto. Por las mañanas dormía hasta tarde y en cuanto se levantaba la ayudaba en su cuidado personal y arreglo.
Me empezó a enseñar a peinarla y pronto a maquillarla, le escogía su ropa interior y de vestir, la ayudaba a apuntarse sus corsets y medias de liguero me volví tan fanático que me encargaba de lavar todas sus prendas. Sentía que cada vez me gustaba tocarlas y sentir su suavidad. Poco a poco tenia mas confianza con mi tía, un día le dije que quería aprender maquillaje de manera mas profesional, me dijo que le encantaba la idea, que me buscaria una buena academia y que me daría trabajo sí quería en su salón de belleza.
así fue, empecé a ir con mas asiduidad al salón, comencé a relacionarme con los empleados, eran cuatro, todos muy maricas, me cayeron bien, me empezaron a enseñar todos los trucos de maquillaje, peinado y arreglo de uñas, pronto empecé a atender a mis primeras clientas, mi tía estaba feliz, me supervisaba mi trabajo y me daba muchos consejos.
Una noche en casa se me presento con un regalo, era una caja de maquillaje profesional, me emocione mucho, me insinuó que sí quería aprender verdaderamente el maquillaje debía practicar por mi cuenta. No entendí muy bien el mensaje, además que no sabia si era que me permitiría maquillarme.
Cuando cumplí los diecisiete, me dijo que quería hacerme un regalo, que seria una sorpresa. Me llamo esa noche a su habitación y me dijo que quería verme maquillada, que ella se encargaría de todo. Fue una emoción muy grande ella era toda una profesional y se que haría un gran trabajo. me desnude y me puso una de sus batas de seda negras. Poco a poco me fue aplicando todos aquellos productos que recién empezaba a conocer, base, labial, delineador, rimel, pestañina, mascara, polvos compactos, sombra para ojos. Me aplico pestañas postizas, en fin fue algo espectacular, a medida que me maquillaba me trataba como una chica, además que me iba explicando poco a poco cada paso y técnica, la transformación duro una hora, mas o menos, quede divina fue un cambio increíble, ni siquiera me reconocía en el espejo. pensé que allí todo terminaba, pero me equivoque, me puso una peluca, aretes y joyas, después me puso uñas postizas y me las pinto de rojo fuego, paso al arreglo de uñas de los pies y después fue lo mejor, me paso unas cajas de regalo que abrí con mucha curiosidad, era un corset con portaligas, negro, medias de malla negras con vena, un par de zapatos negros con tacón puntilla, guantes negros de encaje, sin perder tiempo me puse toda aquella ropita que tanto admiraba y que ahora era mía. Finalmente me puse un vestido muy sexy negro con mucho encaje que también me regalo. Estaba totalmente transformada en una diosa, estaba feliz con mi tía, con el regalo y con migo misma. Mi tía me pidió que escogiera un nombre, sin pensarlo le dije que a partir de ese momento me llamaba Carolina. Después de dar mis primeros pasos, sonó el timbre de la puerta, mi tía abrió y para mi sorpresa eran mis "compañeras" de trabajo de la peluquería, todas estaban divinamente transformadas, me trajeron regalos y torta para celebrar. Abrí los regalos, maquillaje, ropa interior, zapatos, una cartera y unos senos postizos, que inmediatamente me puse, brindamos y partimos el ponqué, era un cuadro hermoso, todas mis amigas, mi tia y yo Carolina. Pasado el alboroto mi tía bajo la luz y puso música, nos quitamos los vestidos para quedar en ropa interior, mas cómodas y sexys. Marina una de las chicas trajo un video que resulto muy sexy, lo que nos hizo calentar mas de lo que estábamos ya, Me gustabas todas mis amigas no tenia preferencia con ninguna, asi que todo fue muy sencillo para inciarme en el sexo. Mi tía me tenia guardada otra sorpresa. Un regalo mas que abrí con curiosidad, que podría ser? Era un consolador de baterías, era inmenso y tenia muchas protuberancias, no sabia que decir, Flavia me tumbo en el sofá y lo engrosó con vaselina, mi ojo de culo virgen iba a recibir semejante palo, pronto lo sentí como me rompía y estalle en un grito de placer. No me lo quería sacar, su vibración me puso a mil. Sin pensarlo le devolví a Flavia el favor y me metí en mi boca su verga erecta, todas aplaudieron y se admiraron como lo hacia. Quería probar el semen y pronto Flavia se corrió en mi boca, mi tia filmaba la escena divertida, después una a una paso su verga por mi boca y mi culo, estaba feliz, no quería parar, mi tia se amarro un consolador y me violo deliciosamente, al rato me vine en un chorro increíble que recibió Marina en su boca y que me paso a mi boca con un beso profundo de lengua. Fue el día mas feliz de mi vida, era libre para transvestirme cuando quisiera, maquillarme y tener mi propia ropa, tenia cinco amigas que compartían mi misma inclinación, un trabajo que me permitía hacer lo que mas me gusta, maquillar y peinar ¿que mas podía pedir? Era la felicidad completa, deliciosamente mariquiada y con mi tía cómplice...
Aqulla noche me gusto tanto el sabor a semen y las vergas penetrandome en mi culo, que estaba decidida a tener la mayor cantidad posible de ellas.
Tenia diecisiete recien cumplidos, pero con el maquillaje me veia mayor, salia todos los dias al salon con mi tia, me ponia algo de maquillaje y ropa interior, a mi tia le encantaba verme asi. Pronto aprendi a contonear mis caderas que gracias a una rutina de ejercicios cada vez era mas femenina. No he sido muy velluda, asi que fue muy facil ocultar cualquier vello delator.
Me empece a hacer notar en el vecindario, poco a poco empezaron a llegar al salon todo tipo de hombres enloquecidos con mi figura, mi tia y mis amigas me animaban para que aceptara sus devaneos. Me gusto mucho un muchacho de unos 23 años, me invito a su apartamento despues del trabajo, le dije que iria pero que transformada como Carolina. Era mi primera cita, me ayudaron en el salon de belleza con el maquillaje y la ropa, estaba muy nerviosa pues era mi primera salida transformada. tacones altos, minifalda y medias perfectamente depiladas, un maquillaje fuerte, asi me gusta y una tanga ropa brasilera que a cada paso me hacia rozar el ojo del culo. Recibi muchos piropos en el trayecto, no se si alguien noto que era un chico transformado, pero no me importo. Llegue al apartamento de mi cita, me recibio muy bien, quedo sorprendido con el cambio, pero le gusto. Era muy varonil su cuerpo, aunque gay, cosa que pude ver rapidamente en las paredes, pues estaban llenas de posters de chicos y revistas gay por todas partes. Me confeso que era la primera vez que estaba con un travesti, pero que se habia decidido por mi belleza, cosa que me halago mucho. Nos besamos profundamente, luego unas cuantas caricias y despues no resisti y me meti toda su ereccion en mi boca, me supo a gloria, era una pija muy grande y gruesa, con un sabor delicioso. Cambiamos a un 69 y le pedi que me chupara el culo, cosa que hizo con agrado, hice lo mismo y le meti ademas tres de dedos, sentia su culo por dentro e hice todo lo posible por llevar mi lengua a lo mas profundo de su ano, fue delicioso. saque mi consolador y le pedi que lo metiera por mi culo asi lo hizo mientras me seguia mamando mi verga erecta. Me sorprendio cuando me pidio que lo penetrara, aunque se confesaba activo, todo aquello lo hacia sentir curiosidad. Lo penetre suavemente, mientras mi culo era ocupado por el consolador, una y otra vez, cada vez mas fuerte hizo que casi me viniera, cosa que sucedio en su boca, la cual trago todo mi semen. Nos besamos largamente intercambiando fluidos. Me llego mi turno de ser penetrada ahora por una verga de carne. Mi macho estaba super erecto. me penetro con algo de violencia que me gusto mucho, le devolvi la atencion recibiendo su descarga de semen que pronto fue a parar a mi garganta profunda. lo bese para darle lo poco que habia dejado en mi boca. Hicimos el amor una y otra vez, hasta quedar agotados. Al rato me diverti un rato con el pasndole algo de maquillaje, me encanta maquillar, le gusto, asi que le puse mi ropita e intercambiamos roles. Estaba sorprendido, le gusto y me pidio que en proxima ocasion lo transvistiera, pero esa es otra historia que despues le cuento.
Carolina
cuper63@yahoo.com
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