Disfrutando del sexo (III)
Disfrutando del sexo (III)
Terminadas las vacaciones y regresados a casa, Ana telefonea a Silvia para concretar si la cita acordada durante la noche Ibicenca, continuaba en pie. Silvia le dijo que nos esperaban sobre las nueve del sábado y que también vendría una pareja de amigos muy simpáticos, que estaba haciendo un juego de salón para parejas liberales, y quería conocer nuestra opinión.
El sábado a las nueve estábamos en casa de Jordi, nos recibió Silvia que nos hizo pasar al salón donde estaba Jordi, al vernos se levantó para saludarnos, al estar juntos los cuatro Silvia dijo que había pensado mucho en el día que estuvimos juntos en Ibiza, Jordi nos dijo que la pareja que también estaba invitada eran unos buenos amigos, con los que juntos la primera vez, habían asistido a un local de intercambios. Se llamaban Toni y Esther y su aspecto era muy agradable, Toni estaba en fase de experimentación de un juego de salón para adultos y quería ensayarlo con parejas de confianza.
Sobre las nueve y cuarto llegaron. Son una pareja de unos cuarenta años, Toni hará metro ochenta, fuerte, ancho de espaldas y sin un gramo de grasa, Esther lucia una altura como la de Ana y un cuerpo proporcionado entre senos, cintura y caderas, sus piernas eran muy bonitas, vestía un top que le resaltaban sus pechos y una falda hasta los pies, con un corte que dejaba sus piernas desde los tobillos hasta justo debajo de su tanga, al descubierto.
Una vez presentados, Silvia dijo de pasar al comedor para conocernos mejor y comer algo. Un buffet con un magnifico surtido de embutidos ibéricos y ensaladas estaba preparado en el comedor. Serviros lo que queráis dijo Silvia, mientras Jordi abría unas botellas de vino tinto. Una vez sentados, Silvia empezó a explicarles como nos habíamos conocido y la casualidad que hizo nos encontráramos en el restaurante y como finalizamos la noche. Silvia también les explicó que yo no había tenido ningún contacto sexual con personas de mí mismo sexo. Te equivocas, interrumpí, Ana le explicó que habíamos estado con Alex y Adela y que había sido un encuentro muy excitante y que yo había estado totalmente desinhibido y, resumiendo a su parecer magnifico. Toni intervino y me dijo: A lo mejor esta noche tienes una segunda experiencia y empezó a explicarnos, como era el juego que estaba pensando.
Se trataba de un juego para dos a cuatro parejas. Cada jugador tenia un numero, Había un cartón con cuarenta y dos casillas, treinta y seis en las que los demás hacían lo que indicaba el cartón y seis penalizadoras, en las que tu, debías hacerlo. Lo que indicaban los cartones era: lamer, chupar, masturbar y penetrar. Para saber quien te lo hacia o a quien sé lo tenias que hacer, antes se sacaba una carta que iba del uno al numero de jugadores que participaban, cuando todo el mundo había hecho un turno, se descansaba durante quince minutos, durante este descanso, se trataba que en un bombo en el que había tantas bolas como numero de jugadores, y según se hubiese decidido al empezar el juego se podían formar, parejas o tríos. Toni dijo como veréis el descanso es para eliminar la tensión que se acumula durante el juego. Al inicio también se decidía el numero de rondas que se hacia, pero cada quince minutos se paraba para un nuevo sorteo. Este juego en realidad se debía empezar con todo el mundo vestido y el dado iba indicando quien perdía una pieza y como. Silvia dijo: Nosotros nos conocemos y quizás podemos empezar todos ya desnudos, sin embargo para sentirnos más cómodos, traeré le dijo a Jordi, seis kimonos transparentes, como la que os recibió en Ibiza dijo mirándonos. ¿De acuerdo?. Si respondimos todos.
Nos desvestimos, poniéndonos los kimonos que trajo Silvia. Antes de empezar el juego debíamos decidir si en los descansos de quince minutos nos agrupábamos por parejas o tríos, la votación fue unánime nos agruparíamos en tríos. Sorteamos los puestos y quedamos situados Toni, Silvia, Jordi, yo, Ana y Esther.
Empezó el juego y os puedo asegurar que al cabo de quince minutos los coños están mojados y las pollas a punto de explotar. Debido a que los chupeteos, los dedos, la lengua no paran. A mí me tocó lamer a Esther y me la chupó Jordi, a Ana le lamió el culo Toni y le penetró dos dedos en el coño Silvia. Esta primera ronda duró una media hora en lugar de los quince minutos establecidos, y os aseguro que es muy difícil no tocar al vecino, todos excitados pasamos al sorteo para ver que tríos se formaban y resulto el siguiente agrupamiento, Toni, Ana y yo en uno, y en el otro Silvia, Jordi y Esther.
Cada trío se instaló en un sofá y empezó el juego Toni me dijo, empieza tu con Ana que a mí prácticamente no me conoce, y cuando este a punto intervendré yo, sentamos a Ana en el sofá y empecé a lamerle el coño y mis dos manos le acariciaban sus pezones, al momento Ana me dijo: saca las manos, ofreciéndole sus pechos a Toni, este empezó a lamérselos y a mordisquear sus pezones, mi lengua le apretaba y soltaba el clítoris y también la penetraba hasta donde podía. Ana iba incrementando sus suspiros y gemidos. Toni le acercó su pene erecto a la boca y Ana empezó a succionarlo como ella sabia hacerlo, yo también le acerqué el mío y empezó a lamer los dos, en este momento mire al otro sofá y vi como Jordi tumbado estaba penetrando a Esther y lamiéndole el coño a Silvia, que a su vez se magreaban los pechos con Esther.
Llevábamos unos diez minutos cuando Ana nos dijo que necesitaba que la penetráramos, le pregunte a quien quería y contestó me da igual, quiero a una por delante y la otra en mi culo, le cedí a Toni la posibilidad de penetrarla por delante, se tumbó en el sofá y Ana se puso encima, mostrándome a mi, su culo en pompa, se lo lamí para lubricarle el ano y mientras Ana empezó a moverse encima de Toni, la agarre por los pechos y suavemente empecé a penetrarla, aprovechando sus movimientos en que se follaba a Toni, yo se la iba introduciendo y al final, en cada movimiento sentía mis testículos chocar contra sus nalgas, los gritos de placer que daba Ana, a Toni y a mi nos ponían a mil, y las dos pollas dentro parecían encontrarse y al poco tiempo nos corrimos, yo notaba los espasmos de la polla de Toni y él notó los míos. Ana nos lamió nuestras pollas dejándonos a punto para la segunda parte del juego.
El otro grupo también había terminado y nos dispusimos a jugar la segunda ronda, no obstante no nos quedaba ya, ningún tipo de reparo y la segunda parte fue todavía mas divertida, ya que no solamente los que jugaban estaban activos, sino que los demás hacíamos correr las manos y la lengua al mismo tiempo. Cuando sorteamos el siguiente trío estábamos los seis muy calientes. Esta vez me tocó con Jordi y Esther, mientras que Ana, Silvia y Toni se lo montaban en el otro grupo.
Esther se tumbó en el sofá ofreciéndonos sus pechos, su sexo y su boca. Jordi empezó a comerle el coño y levantándole las piernas ligeramente le pasaba la lengua el culo como un poseso, haciéndola gemir y jadear, yo miraba al otro grupo donde Silvia le comía el sexo a Ana y Toni se lo comía a ella, yo tenia una gran erección y me puse en cuclillas sobre Esther ofreciéndole mi polla y mi ano, para que empezara por donde quisiera, mientras mis manos le acariciaban sus senos, Noté que Esther me lamía la zona escrotal y su lengua se dirigía a mi ano, al llegar a al, me introdujo su lengua, empezando a moverla con el mismo ímpetu que Jordi estaba haciendo que se corriera, en este momento oí la voz de Jordi que le decía: Lubrícamelo bien, que quiero penetrarlo por el culo, en aquel momento me acordé de mi contacto con Alex y pensé que podía ser doloroso por el tamaño de su pene, pero gustoso. Esther se corrió en la boca de Jordi y en el otro grupo eran tal los gemidos que a mí empezó el ano a abrirse y cerrarse de caliente y deseoso que estaba.
Esther me llenó de saliva lubricándome el ano. Me puse en cuclillas y noté la punta de la maravillosa polla de Jordi rozarme el ano, al mismo tiempo notaba la lengua de Esther llenándomelo de saliva, y Jordi dilatando mi culo y penetrándomelo muy suavemente, cuando Jordi me la había introducido unos cinco centímetros, la lengua de Esther volvió a lamer el ano, con la polla de Jordi metida y empujándola iba introduciéndola, grité de dolor y placer, hasta que sentí todos sus veintidós centímetros dentro de mi, mientras Jordi, aumentaba el ritmo y yo pasaba del dolor al éxtasis, notando sus testículos que golpeaban mis nalgas. El otro trío, había terminado y noté una sensación de que unos ojos se clavaban en mi, levante los ojos y, vi a Ana mirándome con cara de deseo, Silvia se levantó del sofá y cogiendo a Ana por la mano vino hacia nosotros, Ana la siguió y mientras se masturbaba, Silvia le acariciaba el culo durante los tres escasos metros que nos separaban. Silvia se agachó y puso su boca junto a mi polla, Ana, como un autómata, hizo lo mismo y ambas empezaron a lamer con gran desasosiego mi pene erecto como nunca había estado.
Noté que Jordi se corría dentro de mí y que un liquido viscoso y caliente me rebosaba por el ano, mientras Jordi retiraba su miembro de dentro de mi cuerpo, justo en este momento Esther empezó a lamer la leche de Jordi que salía de mi ano, naturalmente, con tres lenguas lamiéndome por delante y por detrás mi pene empezó a soltar leche, llenándoles a Silvia y Ana sus caras y sus bocas, Silvia dio un beso en la boca a Ana, limpiándole la cara de mi esperma, beso que fue devuelto por Ana Esther se juntó a ellas, sus lenguas recorrían los cuerpos de las demás con deseo y pasión, Toni, Jordi y yo, quedamos mirando la pasión y excitación que las tres mujeres tenían, pero, en este momento, éramos incapaces de poder participar y liberarlas de su excitación debido a la flacidez de nuestros penes. Cuando se corrieron, las tres tenían, sus labios mojados de los fluidos de las demás, se levantaron acercándose cada uno de ellas a su propia pareja, Ana me dio un gran beso en la boca, diciéndome: No sabes como me he puesto cuando he visto la polla de Jordi en tu culo, estaba tan excitada, me he notada mojada sin ninguna ayuda. Vamonos a casa me pidió, tengo unas ganas locas de terminar la noche follando solo contigo.
Toni y Esther también se vistieron y despidiéndose de nosotros, preguntaron que nos había parecido el juego y si dentro de un tiempo queríamos volver a reunirnos que estudiaría algunas variantes, le dijimos que habíamos pasado una noche maravillosa y que estábamos totalmente de acuerdo en repetir la experiencia. Ana y yo, también nos despedimos. Silvia dijo que podíamos quedarnos los cuatro y practicar sexo una vez mas, recordando nuestra noche ibicenca. Ana le dijo que ahora tenia gana de estar a solas conmigo y que nos telefoneásemos dentro de unos días para ir juntos a un club de intercambios.
Nos fuimos andando, a las cuatro de la madrugada, ya que estábamos cerca de nuestra casa. Íbamos prácticamente solos por la calle y Ana me puso la mano encima de mi aparato sexual, maseándolo por fuera del pantalón, hasta que notó que iba tomando forma una vez mas, yo que la llevaba cogida por los hombros, la besé en la boca, mientras mi mano bajaba hasta la altura de sus senos, empezando un masaje sobre sus pezones, que también se endurecieron.
Llegamos a casa y empezamos a desnudarnos por la escalera, abrí la puerta y en el recibidor Ana me sacó mi polla de los pantalones y empezó a lamerla, la cogí en brazos y la puse sobre la cama, os aseguro que follamos como locos los dos. Ana me dijo te aseguro Juan que el miedo que tenia de amargarte la noche si íbamos a un club liberal, se me ha pasado y pienso que podemos ir tú y yo, sin necesidad de que nos acompañen Jordi y Silvia, que me gustan mucho y que podemos continuar manteniendo unas buenas relaciones saliendo juntos en otras ocasiones pero, que no piensen que dependemos de ellos, así que me gustaría que la primera vez que fuéramos a un local de intercambios, fuéramos tu y yo solos. Al oír a Ana se me volvió a levantar y follamos de nuevo.
Os contaré nuestra primera experiencia en un club de intercambio.
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