Experiencia gay?
Experiencia gay?
Este relato es producto de la experiencia que le confió el mejor amigo de mi mamá. Yo lo tomé y lo publico tal cual el lo escribió pero guarde su identidad..
De niño me llevaron a Caracas y ahí me crié con mis hermanos.. era un muchacho delgado y mas bien introvertido, y para esa época tendría unos 8 años. Todas nuestra vacaciones íbamos a mi ciudad natal en los andes Venezolanos y recuerdo cuanto nos divertíamos en compañía de mi primo que hacía de anfitrión y nos presentaba siempre a sus nuevos amigas y amigas.. Claro, nosotros veníamos de la capital y nos veían como invasores pero al final terminábamos todos como grandes compañeros de juego.. Mi primo y yo siempre fuimos muy buenos amigos y aún ahora a los 50 y pico que tenemos, aun lo somos.
Cuando yo tenía como 13 años y mi primo 12, un día nos encontramos a solas en la casa de mi tío, la cual tenía una habitación en la parte de atrás en donde nos reuníamos en ocasiones a jugar. Ese día que nos quedamos solos el me propuso que jugáramos al médico, el cual es un juego que todos alguna vez jugamos en la vida.. pero claro no así como lo hicimos nosotros..
Recuerdo que me dijo que yo sería el paciente y que él sería el médico, siempre fue impositivo y yo lo seguía sin chistar, así que empezamos el juego:
Sr. por favor pase a mi consultorio - dijo (había una pequeña cama en ese cuarto que haría de camilla)
Gracias Dr. - respondí entrando a la habitación
Dígame que le pasa, tiene algún dolor?
Si, la verdad es que me duele toda la espalda y los muslos - no se me ocurrió nada mejor
Ok.. por favor siéntese y me cuenta que le pasa..- me senté y le inventé un cuento al respecto..
Esta bien - me dijo - ahora vamos a hacerle un examen completo.. por favor quítese la camisa y el pantalón.
Yo sentí un vacío en mi estómago, ¿ nos estábamos pasando un poco en el juego? Nunca lo habíamos llevado a este extremo, pero sin pensarlo mucho me quité la camisa y el pantalón..
Muy bien Sr. ahora acérquese para revisarle la espalda, póngase boca abajo..
Me di vuelta y mi primo se acerco y con una mano haciendo como el estetoscopio la poso en mi espalda y la recorrió toda diciéndome que no sentía nada malo; sus manos rozaban mi piel y eso me hizo cerrar los ojos y me mordí los labios..
Por favor se puede acostar en la camilla boca abajo..- dijo
Me senté en la cama y dándome vuelta quede con mi cara entre mis brazos y estando en esa posición sentí una gran excitación que me recorrió de arriba abajo. Nuevamente poso sus manos en mi espalda imitando la inspección para buscar el mal, se acercó al final de la espalda y ahí se detuvo un momento que me pareció infinito. Su mano creo que se metió un poco por debajo de mis calzoncillos y toco el comienzo de la unión entre mis nalga.. Cerré lo ojos y apreté la cara al colchón.. Mi pene se estaba poniendo duro y mis sensaciones eróticas comenzaron a llenar confundiéndome aún más..
Veamos ahora los muslos - dijo - abre un poco las piernas para poder revisarte
Abrí las piernas con temor y apreté las nalgas inconscientemente, presionó con sus manos mis muslos recorriéndolos enteramente, primero cerca de las rodillas y luego hacia arriba.. no le podía ver la cara pero estoy seguro que mi primo lo hacia con malicia.. su mano llego cerca de mi entrepierna y se detuvo un momento presionando con fuerza y me preguntó..
¿Te duele?
No - apenas puede decir
Creo que debemos ver un poco mas pues no entiendo de donde se origina ese dolor - dijo con un aire de gran médico
Por favor quítate el calzoncillo - en ese momento quise incorporarme pues la cosa había ido demasiado lejos, pero no puede.. no me moví y el repitió..
¿Sr. podría quitarse el calzoncillo?
Levante un poco las nalgas y con mis dos manos retire el calzoncillo dejando al descubierto mi culito.. sentí una gran vergüenza pero también un gran deseo por ver que pasaría.. el se coloco detrás de mí y toco una de mis nalgas haciéndome estremecer, y dijo
Le pondré una inyección para calmarle esos dolores -entonces mire de reojo y vi. que tomo una hoja de papel e hizo un conito puntiagudo que sería la inyectadota, mi imaginé..
OK levántate un poco o mejor arrodíllate y pon tu cabeza entre las piernas así no te dolerá - le obedecí y quede en cuclillas con el culito parado y mi cabeza entre las piernas cubierta con los brazos. En esa posición el se puso por detrás y de repente sentí un pinchazo en la nalga que me hizo seguramente con el conito de papel.. inmediatamente me sobo suavemente en donde me pinchó y entonces dijo.
Ahora examinare tu parte trasera así podré saber mejor que te pasa..
En esa posición y con los ojos cerrados solo deseaba sentir todo lo que quisiera hacerme… había apretado las nalgas y el me las sobo un poco para que me relajara, me abrió las dos nalgas para dejar al descubierto mi ano y sentí como unos pinchacitos alrededor de la entrada de mi ano.. el muy sádico me estaba pinchando y haciendo cosquillas con el conito de papel.. no me lo introducía en el culito pero me hacia sentir cosas inexplicables.. por debajo de las piernas pude ver su rostro curioseado en mi ano pero sin tocarlo, solo me hacia toques pequeños con el conito de papel lo cual me fue excitando cada vez mas.. deseaba que me besara el culito o me metiera el dedo pero no lo hizo.. después de un rato de jugar con mi ano me dijo que esperara un momento. Yo tenía mi pene en las manos y estaba erecto. No me moví hasta que regresó a la habitación con algo entre sus manos.. de repente siento como me frotaba por las nalgas algo aceitoso y me dijo que era una loción que me haría bien.. yo me dejaba sobar cuando un hilo de aceite se escurrió por entre mis nalgas e inundó mi ano completamente.. nuevamente mi primo tomo posesión de mí y separando las nalgas sentí como acercó algo duro y frío a mi ano que me causo miedo y apreté las nalgas..
Deja que te haga este examen, no te dolerá, es un aparato para ver como estas por dentro, afloja un poquito - me dijo
Afloje las nalga y empezó a penetrarme con algo frío, delegado y duro, no sabía que era y al principio me dolía pero el lo metía poco a poco y lo sacaba hasta que el esfínter que se negaba a recibir aquel instrumento ficticio, cedió! Sentí como mi ano presionaba el aparato y lo soltaba lo cual me daba un gran placer, el esfínter estaba abierto y mis entrañas llenas de una cosa dura que me hacía disfrutar como nunca.. tomando mi pene lo presioné y haciéndome la paja me acabe justo cuando el me saco de un solo golpe aquel aparato que resultó ser un pepino.. desde ese día me obsesione con tener siempre algo dentro de mí…
Continuará
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