ERA LA TARDE DE AYER, YO ME IBA PARA MI CASA EN ESO EN CONTRE A MI AMIGA;ELLA ME DIJO QUE LO ACOMPAÑARA A CASA DE SU TIA , LLEGAMOS A LA CASA DE SU TIA NO HABIA NADIEN ELLA ME DIJO QUE ME QUEDARA ; BUENO NO ME NEGUE YO Y ELLA SOLOS EN LA CASA DE SU TIA
Hola amigos, voy a contarles una historia que me sucedio hace unos dias. una noche mi vecino me pidio que le arreglara la pileta de la cocina porque chorreaba agua, asi que a la mañana siguiente a eso de las 09:00 hs voy a su casa.
Yo estaba esperando el autobús que cada día a la misma hora me llevaba a casa después de mi jornada de trabajo, ese día me sentía especialmente cansada y no solo del duro día que había tenido en el hospital donde trabajaba como enfermera, sino que estaba cansada de mi vida en general, una vida monótona en la que todo, salvo la identidad de los personajes era igual cada día al anterior y al siguiente, y nada excitante ocurria desde hacía mucho tiempo. Mi autobús venía con retraso.
Me gustaba aquella playa por lo tranquila y solitaria que normalmente estaba, por lo menos los días laborables, aquel día había ido sola, llegué ya tarde, serían las cuatro de la tarde más o menos, extendí mi toalla y dejando el bolso en la arena me desnudé, me tumbé y después de darme crema y tomar el sol un rato fui a darme un baño, verdaderamente era una tarde preciosa, me extendí en la toalla y me relajé, tanto que debí quedarme dormida.
Tantas vueltas le di a esa idea que al final se convirtió en una obsesión. Mi novia en manos de otro hombre. Entregar lo que más quiero. Cuanto más humillante y salvaje fuese la escena más excitante resultaría. Nunca me he atrevido a decírselo, siendo ella una chica responsable y poco dada a las extravagancias. Pero yo no podía más y esa idea no dejaba de rondarme desde hacía meses. Tenía que buscar la forma de hacer realidad esta fantasía.
Siempre había tenido la curiosidad o el morbo, como se quiera llamarlo, de experimentar la sensación de hacer de prostituta. Cuando lo comenté con mi marido estuvo de acuerdo en que cuando quisiera experimentara esa sensación. A pesar de ello nunca me había decidido, pues el hecho de que algún conocido o conocida pudiera verme siempre hizo que me retrayera de hacerlo.
Supongo que una de las fantasías de cualquier hombre es follar con dos mujeres a la vez. Lógicamente yo ya le había contado a Macarena, mi novia, ese deseo secreto de follar con ella y con otra mujer al mismo tiempo, pero se lo contaba como algo imposible, digamos, como un sueño. Ella siempre decía que no podría soportar verme follar con otra mujer que no fuera ella.
Cada noche iba como siempre al local donde trabajaba, un local donde me desnudaba lentamente y con sensualidad para poder ganarme el pan de cada día. Reconozco que era buena bailando y que ofrecía a los hombres lo que ellos querían ver, pero veían sin tocar, claro. Ningún hombre me llegó a tocar nunca, no formaba eso parte de mi trabajo. Me encantaba saber el placer y el deseo que provocaba a los hombres al mirarme, me observaban como perritos falderos, se relamían una y otra vez los labios.
Yo en mi cuarto sola, junto a la ventana, viendo como la luna llegaba y el sol se marchaba, viendo como la luz del día se consumía para que la oscuridad de la noche invadiera mis ojos y su silencio me envolviera junto con sus estrellas.
La historia que hoy les contaré sucedió hace más de año y medio entre mi chofer y yo. Primero les contaré como lo conocí, puse un anuncio en el periódico solicitando los servicios de un chofer, el día de las entrevistas llegaron como 6 personas, en el momento que pase por la recepción me percate de que había alguien muy apuesto, subí a mi oficina y me percate de que me seguia con la mirada, marque enseguida a la recepción preguntando que quien era y me dijeron que venia a la entrevista del puesto de chofer, entonces entreviste a todos y al final a aquel hombre que desde que lo vi me pareció un hombre muy guapo (él es de complexión delgada, tez blanca, cabello negro, estatura 1.75 cms. y sobre todo muy apuesto).