Tenia la costumbre de llamar a mi novia antes de ir a su casa. Me encantaba escuchar su voz por el teléfono, mientras me preparaba y hacia las ultimas cosas en el trabajo. Mi turno era hasta las cinco de la tarde y siempre aprovechaba cualquier momento libre para llamarla. Cuando hablábamos disfrutábamos mucho aquel rato de manera que cuando el encuentro se diera los dos esperáramos ansiosos el momento.
Les cuento que esto del Internet ha despertado nuevas ansias de sexo en mi que andaban medio dormidas. Es delicioso transpirar sexo hasta por los poros. Me han escrito muchos a raíz de mis relatos, pero a la hora de la verdad son pocos los que llenan del todo ciertos requisitos que me impongo por mi condición de mujer casada.
Soy una mujer casada de 32 años y llevo 10 años de casada con mi marido nunca le fui infiel hasta que un día en el aeropuerto me encontré con un amigo de la facultad de ingeniería, el fue muy atento conmigo en aquellos momentos siempre me pretendió y yo nunca le hice caso ya que estaba comprometida con el que es mi esposo actualmente, siempre me decía que era un mujer muy atractiva y que le gustaría casarse conmigo al cual rechace siempre ya que no era el tipo de hombre que me gustaba para ser mi pareja.
Pensé mucho antes de escribir estas líneas. Pensé sobremanera, en aquellos que quizás no crean en el testimonio porque piensan que es falso, producto de alguna fantasía lejana. Y pensaba con pena, porque estaríamos perdiendo la posibilidad de compartir una historia absolutamente real, quizás común, como les ha sucedido a muchos, pero es una experiencia de vida más y todas tienen su valor agregado. En el contacto consecuente, mucho más todavía.
Hola que tal, mi nombre es José y tengo 28 años; voy a contaros una historia que me sucedió hace un par de años. Yo salía con una chica de 25 años su nombre es Ana, ella es rubia, ojos grises y un cuerpo de infarto, todo nos iba muy bien incluso nuestra vida sexual era perfecta; pero tenía una hermana de 23 años la cual estaba aun mejor que mi novia, es morena, ojos grises y su cuerpo es mucho más bonito y atractivo que el de su hermana, me tenía loco, cada vez que la veía me excitaba.
Hola, mi nombre es Sara, y tengo 34 años, a pesar de mi edad hay que reconocer que físicamente estoy muy bien, o eso me parece cuando me siento observada por los hombres. Mido 1,65 cm, peso 52 kilos, tengo los ojos de color miel, llevo el cabello tintado de pelirroja y utilizo la talla 95 de sujetador y espero que os guste la historia real, que voy a explicaros.
Hola a todos los lectores de esta web, la razón del porqué escribo es por algo que me sucedió, antes de contarles quisiera decir que e leído muchas historias desde hace algunos meses, con el propósito de encontrar una respuesta lógica a lo que me sucedió y he encontrado muchas historias reales, otras ficticias, y otras con un carácter de fantasía o deseo mas que realidad y la verdad que aun no me explicó que lleva a un hombre o alguna mujer, al deseo de ser compartido con otro. y de esto trata mi historia, que espero que al leerla alguno de ustedes me ayude a entender que sucedió.
Estaba ya preparando los platos de Duralex, las colchonetas de la playa, el paquete de pañales, los bañadores de los gemelos y, por supuesto, la batidora de Cola-Cao... Hacían falta mil detalles para irse de vacaciones al apartamento. Aunque, claro, para mí, lo de las vacaciones sería un decir ya que simplemente haría lo de siempre pero en condiciones más precarias: cuidar de tres críos durante la jornada y dar de cenar a mi marido por la noche. En un minúsculo apartamento, sin lavavajillas ni aire acondicionado... y, desde luego, sin pasión alguna. Eso, prensaba yo... hasta que sonó el teléfono y mi marido me comunicó que se llevaría los niños a pasar una semana con mi suegra. ¡Y que no hacía falta que yo viniera!.
Esta es una historia absolutamente real, sus hechos han ocurrido el día de hoy por lo que me he motivado a escribirla. Durante meses he intentado vivir una fantasía con mi novia: La idea que ella sienta placer por otro hombre o tenga deseos extraños a nosotros o cualquier experiencia en que me haga sentir un cachón me pone supremamente excitado. Me encanta leer en la red este tipo de historias y masturbarme mientras lo hago. En vista que mi novia es una mojigata y pareciera que nunca me iba dar la sorpresita le había solicitado varias veces que solo hablara conmigo sobre el tema y asi estableciéramos un juego en el que pudiera yo satisfacerme, a ella le ha interesado hallar una solución ya que mi insatisfacción ha puesto en varias ocasiones nuestra relación en riesgo, por tanto siempre he querido que mi novia me invente y cuente una historia en la que ella tiene relaciones sexuales y todo tipo de contactos con otros hombres, pronto sabrán como en desarrollo de esta experiencia paso lo que paso.
Me casé con 23 por lo que ahora tengo ya los 53. Y en la actualidad, aún a nuestra edad, seguimos leyendo revistas porno y calentándonos con ellas. Bueno la que realmente se calienta soy yo pues mi pobre marido empieza a tener dificultad para que se le levante. También tengo que decir que mi marido hace varios años que me aburre. Pero creo que me adelanto, así que voy a centrarme a lo que quiero contarte. Me llamo Berta, tengo 53 años, estoy casada y soy madre de dos chicas también ya casadas.