El sábado comenzó a las 8.30 de la mañana cuando sonó el despertador de su móvil pues tenia que arreglarse y desayunar para luego bajar al salón a la dichosa jornada y me empezó a acariciar la polla a la vez que me mordía hasta la lengua, se levanto y dijo que tenia que ducharse pues tenia prisa, y yo me quede en la cama con una calentura de cuidado, por lo que me levante y me introduje en la ducha junto a ella para buscar calmar lo que ella me había provocado, y empecé a meterle mano baje a su coñito y le lamí bajo el agua de la ducha hasta que empezó a dar gritos de placer, entonces sentándome en el borde de la bañera la senté encima de mi e iniciamos otra cabalgada parecida a la de la noche anterior, se acabo de duchar y rápido se vistió para irse. Yo que no tenia prisa me volví a la cama, donde aproveche para dormir hasta las doce del mediodía, me levanté y como ya no daban el desayuno en el hotel me tome un par de zumos de naranja en una cafetería cercana al hotel para recuperar fuerzas, pues temía la noche.
Hola me llamo Lucia tengo tres hijos, 49 años y soy Argentina. Yo quiero contarles esta historia porque cada vez que me acuerdo como en este momento que no se encuentra mi marido y los chicos que ya se acostaron porque mañana tienen que ir a la escuela aproveche para escribir esta historia rápidamente.
Acabo de llegar de vacaciones y después de la experiencia tan inolvidable que me ha ocurrido me ha faltado tiempo para llegar y por primera vez contar a todos los lectores. Me llamo Toño, vivo en Asturias, tengo 33 años, mido 1.70 y peso 100 kilos, tengo algo mas que barriguita, como veis no soy ningún Don Juan.
Soy una mujer que cometió un enorme desliz, una falta que muchos no dudarían en llamar "pecado", y hasta hoy no me atreví a hablar de eso. Pero el cargo que tengo de conciencia es muy grande así que decidí aprovechar esta ocasión para desahogarme contando mi experiencia. Todo cuanto voy a referir a continuación es la pura verdad pero, por razones obvias, usaré nombres ficticios.
Los hombres y las mujeres somos dos partes complementarias y como tales, no existe más que la división de la sociedad para separarnos, sin embargo la naturaleza nos hizo el uno para el otro y como terrenales, debemos dar cumplimiento a esa suprema orden celestial. Julieta es una de esas hembras que causan deterioros mentales y sexuales, es el tipo de mujer al que todos deseamos comernos centímetro a centímetro y curva tras curva. Julieta es esa mujer que desafortunadamente esta muy cerca de mí, es mi cuñada y qué cuñada ¡eh!.
En una tarde de primavera yo iba a la oficina de mi esposo Cristian en el centro de la ciudad, cuando me presento a su jefe Alberto, (quien es muy joven alrededor de 22 años, de buen cuerpo, y los jeans le quedan muy bien de atrás) quien al conocernos nos invito un café. Nos dirigimos a un lugar donde platicamos largo rato, en donde quedamos cerca sentados largo rato sin pensarlo comencé a rozar mi rodilla en la de Alberto este no puso ninguna resistencia, ya que al presentarnos demostró agrado o excitación (no se).
Llevo casado con Marina cuatro años de los cuales a pesar de encontrar con ella todos los placeres habidos y por haber, le he sido infiel varias veces, pero esta en especial sucedió con su hermana gemela, mi cuñadita. Ella también esta casada desde hace tres años, con un chico con mucha plata, por lo que la ha complacido en todo lo que ella ha querido o eso pensé yo hasta el día que entre tragos y tragos me di cuenta que no había experimentado todo con respecto al sexo.
Mi nombre es Miguel y trabajo en una entidad estatal, estoy casado recientemente. Mi esposa tiene unos senos pequeños, pero los pezones grandes, me encantan, son como la punta de un borrador, sus nalgas grandes y firmes, y estoy loco por comerme ese culito virgen pero las veces que lo he intentado, me dice que le duele y me lo niega, mi gran fantasía es poseerla por allí, pero no lo he logrado, en recompensa por no metérselo por el culo me pega unas soberanazas mamadas que me sacan hasta la última gota de semen, así que nuestra vida sexual es buena, menos por esa "pequeño detalle".
De recién casados vivíamos con mi suegra, pocos meses después se casó la hermana de mi esposo, así que ya éramos dos parejas, mi cuñado y mi suegra, algo apretados. El esposo de mi cuñada no me caía muy bien porque sentía que me veía con morbo, casi siempre andaba de viaje.
El esposo de mi cuñada, me caía mal por ser mujeriego, ahora es mi amante y me ha vuelto una cachonda, me dice cuñadita hot. Anteriormente escribí el relato titulado "Mi secreto", la verdad me excité a leerlo y saber que otros lo hicieran. Ahora les explicare como el esposo de mi cuñadita me hizo su amante.