Hace ya varias semanas cuando navegando por Internet, entré en una pagina de esas, de... contactos sexuales, reconozco que no fue una casualidad, pero... entré.
Había sido una mujer educada en la religión católica tradicional, si bien no era una mojigata y había practicado el sexo sin estar casada, siempre lo había realizado con amor, es decir nunca había practicado el sexo por juego, por puro placer físico, para mí el sexo era algo que se practicaba sólo en pareja y era necesario estar enamorada del hombre con el que practicabas sexo.
Me gustaría contaros una experiencia que recientemente hemos tenido mi pareja y yo. Salimos un sábado al Local de Ambiente que normalmente vamos. Nosotros somos una pareja joven y que nos gusta mucho el morbos y cuando queremos intercambiar nos apetece que sean parejas como la nuestra.
Somos un matrimonio normal con 9 años de casados. Yo tengo 37 y Maria es chiquita, de 33 años y con muy buen cuerpo y unas lolas arregladitas por el cirujano luego de amamantar 3 hijos, por lo que le han quedado grandes pero muy naturales.
Pasaron algunos meses desde que habíamos jugado a las prendas con Eduardo y Sandra, como novedad Sandra estaba en embarazo, tenia tres meses, por lo que no habíamos vuelto a tener ningún acercamiento de tipo sexual. Se acercaba el día del cumpleaños de Gloria y quería darle una sorpresa mejor que la que me había dado ella el día del padre.
Hace como 4 años fue mi novio a un club de playa, bello pero muy retirado. Es un lugar paradisíaco, con cabañas muy exóticas, como selvas, y nos provocó en la noche salir a caminar a la orilla de la playa. Luego, empecé a portarme mal. Me bajaba el top del conjunto y abría sensualmente la falda. Allí estaban prohibidas las escenas amorosas en público y cada media hora pasaba un guardia haciendo un recorrido. El detalle le agregó más suspenso y, por ende, excitación.
Somos un matrimonio de los que se dicen bien que provocan envidia, mantenemos una compenetración y complicidad en todos los aspectos de la convivencia. En infinidad de ocasiones, a la hora de hacer el amor, nos hemos excitado mutuamente contándonos nuestras fantasías sexuales. Mantenemos esa clase de relación en la que seguimos sorprendiéndonos el uno al otro y encontramos cosas nuevas a pesar de qué ya hace 15 años compartimos nuestras vidas y tenemos dos hijos.
Alicia y yo estábamos por casarnos. Un matrimonio amigo, Sergio y Victoria nos ofrecieron su casa para hacernos la despedida de solteros. Alicia tenía 27 años, alta, buen cuerpo. Ambos éramos de la misma edad solo que yo era algo gordo. Sergio y Victoria rondaban los 40 y tenían ya tres chicos. Sergio era atlético y tenía un aire a Freddy Mercury. Victoria era petisa, algo gordita, con buenas tetas y pelo corto y rubio. El día de la despedida comimos, bebimos, bailamos y como final nos embadurnaron con todo lo que había al alcance: desde huevos y harina hasta todos los productos líquidos y cosméticos que pudieron rescatar. Todos los invitados nos dejaron en ese estado y se fueron a una confitería céntrica mientras los dueños de casa se quedaron a acomodar un poco mientras nos bañábamos. Más tarde nos encontraríamos con el resto.
Mi nombre es Luis tengo 40 años, casado ya hace 18 años, sin hijos, mi esposa Elena tiene 42 años mide 1,68 y un buen culo, de pecho lo tiene pequeño. Nuestra vida sexual es bastante agradable tenemos relaciones 3 o 4 veces a la semana, Elena en la casa generalmente anda con franelitas cortas que le dejan completamente descubierto su culo y anda siempre en hilo dental lo cual la hace verse siempre muy apetecible.
Mi nombre es Paola soy ingeniera industrial y trabajo como inspectora de control de calidad, tengo 32 años soy una persona de complexión media, mido 1.72 de buen cuerpo gracias a dios y al ejercicio que hago y mi mayor fortaleza son mis senos bien formados y duros de talla 36 b bien en su lugar o sea que no me considero de mal cuerpo tal vez un poco de pancita, pero para no hacer esto mas largo empezare mi relato.