Noelia estaba sola. Acababa de salir de la ducha y se encontraba delante del espejo del armario secando su humedecida piel. El suave tacto de la toalla le recordó lo excitada que le dejo esa mañana Noelia estaba sola. Acababa de salir de la ducha y se encontraba delante del espejo del armario secando su humedecida piel. El suave tacto de la toalla le recordó lo excitada que le dejo esa mañana su marido Arturo, que se empeño en meterle un dedo índice en su oscuro coño, a la vez que le estimulaba la entrada del culo con el pulgar. Estuvo a punto de correrse un par de veces. Pero al final se tuvo que conformar con un chorreón de leche muy caliente en sus nalgas. Luego las prisas de levantarse tarde, evito siquiera que pudiera masturbarse.
Todo empezó un Sábado por la noche, habia salido con unos amigos, me habia tomado unas copas y aunque era tarde cuando llegue a mi casa, estaba caliente y no tenia sueño, asi que entré en un chat erótico a ver si tenia suerte, pensé en un nick sugerente, me puse Semental, salude y me dispuse a intentar enrollarme con alguna mujer, estaban todas "ocupadas" y cuando me iba a ir, entro Tentación...
Mi tercera semana de prácticas en el Hospital. Me estaba yendo bien, fui una alumna regular, más que todo porque se me dificulta aprender de memoria ciertos términos y procedimientos, pero en general había cursado mi carrera de medicina con todas las de la ley. En esos pocos días había estado ayudando a algunos doctores que atendían en la sala de urgencias y únicamente me había enfrentado sola a una señora y una niña que presentaban fractura en el tobillo la primera y un golpe leve en la cabeza la segunda.
Hola amigos me llamo Alejandro, tengo 27 años, soy alto, delgado y portador natural de un falo considerable. Debo reconocer que una de mis principales virtudes radica en mi permanente predisposición a saciar los bajos instintos de mi alma; y hago bien en invocar un poco de espiritualidad a mis palabras, porque no me gustaría caer en el lugar común de quienes suelen describir sus arrebatos pasionales como si se tratasen de "los placeres de la carne". Considero que mis incontrolables sesiones sexuales traspasan la fugacidad de mi piel y mis huesos para acariciarme encantadoramente el alma.
Al principio me obsesionaba con dormir desnuda, cuando lo hacía encontraba muy satisfactoria la experiencia de rozar mi cuerpo con las sábanas. Imaginaba que un hombre me tenía secuestrada y que pronto vendría a hacerme el amor. En mis historias yo quería estar desnuda pero no podía quitarme la ropa porque él me tenia atada... le suplicaba que me desnudara y que me poseyera pronto. Quería que lama mis pechos y acaricie mis nalgas. Pero todo quedaba ahí, terminaba dormida teniendo un sueño muy húmedo. Luego frotaba mi clítoris con la cabeza de un adorno pequeño. Hasta ese momento no recuerdo haber llegado al punto máximo, pero me encantaba frotarme hasta quedar dormida.
El hecho de masturbarme me viene desde los primeros años de adolescencia. Me considero todavía en la edad de pajillero que todo hombre tiene, pero que muchos consiguen superar. Me gusta mucho masturbarme, hacerme pajas es lo que más me gusta. Teniendo o no pareja nunca pierdo la oportunidad de pajearme en cualquier lugar, a cualquier hora y si se tercia ante cualquier persona. Y de esto se trata mi relato, de como me masturbe una vez con cuatro chicos mas a los cuales no conocía de nada.
La puerta ladra su mala lubricación y junto al sonido de los pasos el cuchicheo extraño de las voces. Los mosaicos lucen una limpieza pocas veces creíbles en estos lugares. La abundancia de papel higiénico y el cerrojo que calza con una precisión absoluta en la ranura, acusan un prestigio que desciende por el baño del restaurante hasta la atención impecable de los mozos. Dan ganas de quedarse una vida sacando e introduciendo el cañito de acero, al menos hasta que falsee o la presión sea tan fuerte que todo parezca volver a la normalidad. Los inodoros cargan encapuchados con sus respectivas tablas.
Después de varios días a régimen lo único que quería era hacerlo, pero como siempre no se daban las condiciones adecuadas para poder hacerlo con tranquilidad y pasar un buen momento. Como en otras oportunidades, el deseo me alcanzo después de una conversación caliente en el Internet.
Hola, soy Cati de nuevo, me alegro que os gustara mi aventurilla asi que por petición, voy a escribiros otra, aunque no se me da bien. Soy una chica española y os contaré como me gusta masturbarme, bueno una de las múltiples ocasiones en que lo hice.
Hola, soy Andrea de 25 años de edad, y soy una adicta al sexo. Esto me paso un día que me encontraba sola en mi casa. Estaba frente al PC leyendo algunos mails que me mandan mis amigos de la Red, los cuales vienen con fotos y videos porno, ya que con ellos tengo sexo virtual y si en ese momento me encuentro sola prendo mi cámara y les muestro lo que hago.