El medio día se presentaba asombrosamente frío, por tal motivo se refugió bajo las mantas y se acurrucó recogiendo las rodillas entre los brazos. Sus ojos recorrieron la habitación: una lámpara de cristal, el viejo ropero con espejos en las puertas devolviéndole su reflejo, el reloj de la mesilla. Apenas sin sentirlo, entre el calor de la estufa y la calidez de las mantas, se sumió en un profundo sueño en el que aparecían extrañas sombras y se daban la mano el subconsciente con la realidad.
Estas en la ducha. El agua cae lentamente por tu cuerpo. Yo, al lado de la puerta, contemplo como tus manos llenas de jabón se deslizan por tus curvas. Mi pene se endurece dentro de mi pantalón. De repente te das cuenta de que te observo y rápidamente notas el bulto de mi entrepierna. Provocándome, empiezas a jugar con tus dedos en los pezones, se ponen erectos, y mi polla parece que va estallar dentro de mi pantalón.
Esta es la historia de una fantasía que mi esposa y yo habíamos preparado una noche de sábado, era verano y hacía mucho calor. Habíamos planeado esa noche lo que os voy a contar. La cosa era ir cada uno por nuestra cuenta y encontrarnos a las 11 de la noche ella y yo en el parque en una zona de bancos un poco oscura y concretamente donde yo sabía que suelen ir algunos mirones. Ella debería sentarse en un de los bancos y una vez sentada debería colocarse unas gafas completamente opacas. Ella debería actuar como si estuviera sola sabiendo que yo estaría observándola a poca distancia como os explicaré.
Hola, mi nombre es Verónica hace mucho tiempo que vengo leyendo los relatos de esta página y hoy he decidido contar una fantasía con la que sueño de forma muy recurrente. Todo sucede de madrugada, estoy acostada sin poder conciliar el sueño, de repente comienza a llover y decido salir al jardín ya me que me encanta mojarme cuando llueve. Salgo y me siento en el pasto húmedo, dejo que la lluvia moje mi cuerpo completamente, haciendo que mi camisón se pegue a mi cuerpo como una segunda piel.
Hola, ¿Estás trabajando? ¿Estás muy ocupado? Estoy pensando en ti, ocupado trabajando, absorto, metido en tu computadora, pero sabes he entrado en ella. ¿Cómo estás? ¿Sorprendido? Es una forma de estar contigo a solas, de sentir como acaricias mi cuerpo a través de tu PC.
Soy una chica de 21 años, rubia, de ojos azules, y de preciosos labios rojos. Mis tetas son grandes y manejables, con unos grandes pezones rosados que apuntan hacia arriba, tengo un gran culo redondo al que le siguen unas largas piernas. Mi coño es muy húmedo, y normalmente lo llevo rasurado. Mis medidas son: 89-59-89, altura: 1,77m.
La primera vez que hice el amor con otra chica fue de verdad una sorpresa para mí. Nunca me había fijado en las mujeres como fuente de placer. Tengo una energía sexual difícil de satisfacer, pero me bastaba con follar con mis muchos amigos. Y si no, me masturbaba, una de mis grandes aficiones. Es cierto que me ponía como una moto viendo videos de lesbianas bajados de Internet, pero lo asociaba más a la excitación del momento y a mi gusto por la pornografía que a un deseo oculto de relaciones lésbicas. Es como los videos de lluvia dorada, me vuelven loca, pero no sé si lo incluiría en mis prácticas (o al menos eso pensaba).
Estaba un dia en el sofa aburrida , mirando una propaganda de productos alimenticion y demas, deje la propaganda en la mesa camilla y pense que hago ...
Todo empezo una navidad que fui a pasar a casa de mi suegra por que vive fuera de la ciudad, entonces me empece a dar cuenta de lo bien formada que estaba y caliente que era (por sus platicas, comentarios, etc.).
Hace unos dias, en el patio del colegio, se me acercó mi amigo Fernando con cara muy afligida. Le pregunté cual era su problema y me contestó que hace dias que viene con la verga parada y por más que se pajea no puede vaciar sus huevos y le duelen con exageración.